¿Es realmente la ONU una institución necesaria para evitar los conflictos entre los estados?

lunes, 16 de noviembre de 2015

Airbus 321

Todavía están por determinarse las causas oficiales del siniestro del avión A321 en el Sinaí, aunque la hipótesis se va confirmando conforme avanza el tiempo y va ganando fuerza. La reacción por parte de
Rusia y del Reino Unido fue inmediata y suspendieron todos sus vuelos a Egipto. Esta situación muestra que la amenaza de nuevos ataques es muy alta.

            Para miles de rusos, obligándose a volver sin equipajes de sus vacaciones egipcias dejará la impresión inequívoca que el terrorismo esta detrás de la muerte de más de 200 de sus compatriotas la semana anterior. Aún, en casa, los funcionarios públicos insisten que todas las explicaciones del accidente de Sinaí todavía están sobre la mesa. Hacer explotar un avión de pasajeros en venganza de la campaña aérea de Moscú contra el estado islámico plantea la incómoda pregunta para Vladimir Putin¿Han calculado las autoridades rusas los riesgos más amplios de enviar sus aviones a misiones cuyo objetivo sea el bombardeo de una región tan inestable y tan amada por millones de turistas rusos



            Pese a ello, la opinión pública en Rusia es muy flexible y responde en la línea tomada por la TV patrocinada por el estado. Los canales del gobierno siguen anunciando éxitos de la fuerza aérea rusos en Siria y tratan de acentuar la importancia de luchar contra el extremismo islámico, incluso a miles de millas de distancia de las orillas rusas. Hay poca preocupación por la carencia de discusión pública o parlamentaria. Rusia no desea que Siria se vuelva un estado radical islamista o un lugar seguro para grupos terroristas en el largo plazo, porque podría traerle posibles consecuencias a su propia región musulmana en el Cáucaso.

            Con este atentado se revive una situación similar al atentado del 11 de Septiembre de 2001 aunque en menores dimensiones. La idea de unirse, dejando atrás las diferencias ideológicas y culturales, para luchar contra un enemigo común podría ser factible, pero es poco probable que se de el caso. La situación internacional hoy en día es bastante diferente a la del comienzo del siglo XXI, vivimos en un periodo de gran desestabilización.
Tras las crisis de Ucrania y Siria, Rusia ha cuestionado el sistema internacional y trata de restablecer su estatus como superpotencia. Esto ha supuesto la aparición de cambios considerables en la naturaleza de las relaciones internacionales y en la situación socio-política  de Rusia.

Si los investigadores del accidente aéreo concluyen que el avión ruso fue en efecto reducido por una bomba, es muy posible que la atrocidad se utilice en un futuro próximo como un argumento para la intensificación, en vez de limitación, de la campaña rusa en Siria.


Es poco probable que lo ocurrido en la península del Sinaí ayude a que Rusia y Occidente reconcilien sus posturas. En un sistema internacional con falta de equilibrio, los nuevos factores desestabilizadores aumentan el caos en vez de provocar mecanismos de acercamiento.

 

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